Todos los pueblos de la Comunidad se hallan separados por distancias cortas (una media de 2 o 3 Kms) y comunicados entre sí por carreteras rurales, caminos y vías pecuarias; lo que permite diseñar rutas a gusto del usuario. El centro dispone de bicicletas de alquiler y asistencia en ruta. A modo de muestra se anticipan las ocho siguientes (cuatro primeras para senderismo y el resto para bici):
Molino de la cubeta
Por veredas de cabras, atravesando pinares, llega la ruta hasta La Alameda, pueblo totalmente abandonado, cuya solitaria fuente de agua fresca y cristalina sigue manando ajena al olvido de la vecindad, empeñada generosamente en apagar la sed del que lo requiera; forma parte del término municipal de Orejana y con su eterno susurro parece decir que sí, que allí también pudo beber Aureliana, la madre de Trajano; alguién lo ratificará, luego, a la sombra del atrio románico de la Iglesia de san Juan Bautista, entre El Arenal y La Revilla.
Atrio de la Iglesia
Buscando viejas veredas se descubrirá de nuevo Pedraza; a su altura y sin perder de vista sus murallas, se aterrizará, a campo través, en La Velilla, descendiendo por la ladera de uno de los montes que la circundan.
al pie de una explotaci˘n de arena silícea (la Comunidad dispone de una
rica gama de arenas que de seguir explotándose la degradarán notablemente).
Se irán descubriendo veredas hasta Pajares, en plena hondonada del río
Cega, justo donde confluye con el Santágueda; un pueblo que durante muchos
años estuvo sentenciado por la construcción de un pantano. Rumbo a
Arahuetes, a campo través se bordeará la paradisiaca vega del río
Santa Águeda. Volviendo a La Velilla, desde las lastras, se disfruta de
las más variables y hermosas puestas de sol.
Ermita de Las Vegas
Siguiendo, a la vuelta de una curva aparecerán, de golpe, "Las Vegas": vegas fértiles del Cega y la ermita de la Virgen de Las Vegas, patrona de la Comunidad, centro religioso y social de todos los pueblos, pues allí, a la sombra de sus milenarias olmas (tristes restos hoy) tenían lugar las más importantes reuniones de los representantes de los Concejos populares. En el lugar existen además vestigios de la cultura romana.
a pequeños núcleos rurales: Orejanilla, El Arenal, La Revilla, Sanchopedro
(Barrios de Orejana), Huerta (de Arcones)... El ciclista se sentirá casi
obligado a pedir disculpas por romper con su paso el aire, el ambiente
sosegado, sereno, tranquilo, que en estos lugares se respira. Murallas,
ruinas de iglesias, ermitas restauradas, vestigios de una cultura milenaria
llena de anécdotas, leyendas, historias milenarias. Desemboca la ruta en
Arcones y con el aire serrano siempre en la cara baja directa a La Rades,
el otro barrio de Pedraza.
Valle de Santágueda
Se reemprenderá la marcha teniendo siempre delante la panorámica
diáfana de la Sierra de Guadarrama, hasta Requijada, luego hasta
Santiuste, volviendo a La Velilla, no sin antes hacer un alto en la ermita
de Las Vegas, para tomar un merecido descanso a la sombra de su atrio.
se echarán de menos en los desérticos kilómetros que se avecinan,
especialmente entre Rebollo y la Matilla. Subiendo cuestas convendrá no
entretenerse pues cuanto más alto el sol, mayor será su rigor y no habiendo
ni una sombra en dos leguas a la redonda deseará el ciclista, a falta de
zarzas y arbustos, que lo trague la tierra. El contraste lo ofrecerá
Valleruela de Pedraza; junto a su ermita de la Virgen del Amparo;excelente mirador
que incitará a detener la marcha y refrescarse bajo la espesa sombra de los
enebros centenarios que rodean a la ermita; allí, en los primeros días de
septiembre, la gente celebra la festividad de su Virgen, en una tradicional y vistosa
romería, al son de la gaita, el tamboril y los palotes de los danzantes.